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¿Funcionan realmente las ondas de choque de baja intensidad para la disfunción eréctil?

  • hace 7 días
  • 3 min de lectura

¿Qué son las ondas de choque de baja intensidad?


La terapia con ondas de choque extracorpóreas de baja intensidad (LiESWT) es un tratamiento no invasivo que consiste en aplicar ondas acústicas sobre diferentes zonas del pene mediante un dispositivo específico.


A diferencia de las ondas de choque utilizadas para fragmentar cálculos renales, estas emplean una energía mucho menor y su objetivo no es destruir tejido, sino estimular mecanismos de reparación y regeneración vascular.


¿Cómo actúan?


Los estudios experimentales sugieren que las ondas de choque pueden favorecer:

  • La formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis).

  • La mejora de la función del endotelio vascular.

  • El aumento del flujo sanguíneo peneano.

  • La liberación de factores implicados en la regeneración del tejido eréctil.


Aunque estos mecanismos parecen prometedores, aún se siguen investigando y probablemente no expliquen por completo sus efectos clínicos.


¿Qué dice la evidencia científica?


En los últimos años se han publicado numerosos ensayos clínicos y metaanálisis sobre esta terapia.


En conjunto, la evidencia sugiere que las ondas de choque pueden producir una mejoría clínicamente relevante en algunos pacientes con disfunción eréctil vascular leve o moderada, especialmente cuando aún conservan cierta capacidad de erección espontánea.


Sin embargo, los resultados no son uniformes entre todos los estudios. Las diferencias en los equipos utilizados, los protocolos de tratamiento y la selección de pacientes dificultan extraer conclusiones definitivas.


Por ello, las principales guías clínicas consideran que se trata de una opción terapéutica prometedora, aunque todavía existen aspectos que requieren mayor investigación.


¿Quiénes pueden beneficiarse?


Los mejores resultados se observan, en general, en hombres con:

  • Disfunción eréctil de origen vascular leve o moderada.

  • Respuesta parcial a los inhibidores de la PDE5.

  • Factores de riesgo cardiovascular controlados.

  • Deseo de mejorar la función eréctil de forma más fisiológica.


La indicación debe realizarse siempre tras una valoración especializada.


¿En qué pacientes no suele funcionar?


Las ondas de choque ofrecen resultados limitados cuando existe:


  • Disfunción eréctil muy severa.

  • Lesión nerviosa importante tras cirugía pélvica.

  • Fibrosis extensa del tejido cavernoso.

  • Enfermedades avanzadas que comprometen gravemente el mecanismo de la erección.


En estos casos pueden ser más apropiadas otras alternativas terapéuticas.


¿Cómo es el tratamiento?


El procedimiento se realiza de forma ambulatoria.

Cada sesión dura aproximadamente 15-20 minutos y no requiere anestesia ni periodo de recuperación.


El número de sesiones puede variar. Habitualmente se realizan entre 7 y 10 sesiones, dependiendo de las características de cada paciente y del protocolo terapéutico indicado.

Durante el tratamiento es posible retomar inmediatamente las actividades habituales.


¿Es un tratamiento seguro?


Sí. Las ondas de choque de baja intensidad presentan un excelente perfil de seguridad.

Los efectos adversos descritos son poco frecuentes y, cuando aparecen, suelen ser leves y transitorios, como una discreta molestia local durante la aplicación.


Hasta la fecha no se han demostrado efectos secundarios graves relacionados con esta terapia cuando se realiza con equipos adecuados y por profesionales entrenados.


Las ondas de choque como parte de un abordaje integral y personalizado


Antes de indicar las ondas de choque se realiza una evaluación completa que incluye:


  • Historia clínica.

  • Perfil hormonal.

  • Diagnóstico vascular mediante ecografía doppler del pene cuando está indicada.

  • Estudio de factores de riesgo cardiovascular.


Cuando es necesario, las ondas de choque pueden combinarse con otros tratamientos para potenciar los resultados, entre ellos:


  • Optimización hormonal.

  • Cambios en el estilo de vida.

  • Plasma Rico en Plaquetas (PRP).

  • Láser de alta intensidad cuando está indicado.

  • Terapias regenerativas y rehabilitación sexual.


El objetivo es mejorar la función eréctil desde un enfoque integral y personalizado.


En resumen


Las ondas de choque de baja intensidad pueden mejorar la función eréctil, por lo que representan una alternativa terapéutica interesante para algunos hombres con disfunción eréctil, especialmente cuando el origen es vascular leve o moderada y el paciente ha sido correctamente seleccionado. Aunque la evidencia científica continúa evolucionando, los resultados actuales apoyan su utilización en casos concretos, siempre dentro de una valoración médica individualizada y con expectativas realistas.


 
 
 

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